Consejos para que cuides la higiene de los alimentos y evites intoxicaciones.

Una dieta saludable no requiere solamente incorporar alimentos variados y de forma equilibrada, sino también implica el cuidado y la protección que le das a los ingredientes.
Un alimento es saludable cuando aporta los nutrientes que necesitás. Ese mismo alimento es seguro o inocuo cuando no está contaminado por bacterias, virus, parásitos, sustancias tóxicas o agentes físicos externos que alteran sus características originales (aspecto, sabor, olor).

Recordá estas sugerencias que te acercamos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar la contaminación de tus comidas, cuya aplicación cotidiana reduce considerablemente el riesgo de que contraigas enfermedades de origen alimentario.

  1. Cociná suficientemente los alimentos
  2. La adecuada cocción garantiza la destrucción de los gérmenes.

  3. Comé los alimentos inmediatamente después de cocinarlos
  4. Evita la proliferación de microbios.

  5. Guardá cuidadosamente los alimentos cocinados
  6. Si no van a ser consumidos enseguida, hay que colocarlos en la heladera, el congelador o el freezer. No dejarlos nunca a temperatura ambiente.

  7. Calentá suficientemente los alimentos cocidos.
  8. La mejor manera de hacerlo es a fuego mínimo durante el tiempo necesario para que el interior quede muy caliente. En el caso de alimentos que se comen fríos es conveniente consumirlos apenas se retiran de la heladera.

  9. Evitá el contacto entre los alimentos crudos y los cocidos
  10. Los alimentos cocidos pueden contaminarse por el contacto con alimentos crudos

  11. Asegurate una correcta higiene tanto si vas a manipular los alimentos,como del lugar donde vas a cocinar.
  12. Mantené los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales domésticos.
  13. Utilizá agua potable de red o potabilizada.
  14. Con 2 gotas de lavandina por litro de agua, o bien hirviéndola durante 5 minutos.

  15. Cubrí y protegé los alimentos.
  16. Tanto para aquellos que se coloquen en la heladera, como los que queden expuestos a temperatura ambiente.

En el caso de los alimentos no perecederos – aquellos que no se alteran a menos que se manipulen descuidadamente (azúcar, harina, legumbres secas)- es conveniente:

  • Almacenarlos en lugares secos.
  • Mantener la temperatura ambiente del lugar de almacenamiento.
  • Conservar el lugar limpio y seco
  • Guadarlos a una altura aproximada de 15 cm respecto del piso.
  • Colocar los alimentos que retiraste del envase original en recipientes herméticos.
  • Separar los productos químicos (plaguicidas, detergentes, metales como mercurio o plomo, medicamentos y colorantes) de los alimentos y/o de los productos relacionados con los alimentos.

Tené en cuanta que la basura de la cocina, por contener desechos de alimentos crudos, cocidos y deteriorados es fuente de contaminación y debe tener un tratamiento adecuado. Una limpieza adecuada significa remover el polvo, los restos de alimentos y las grasas de las superficies utilizando agua, detergentes, cepillos, etc.
Desinfectar es matar las bacterias y eliminar la suciedad que no se ve, mediante el uso de desinfectantes, como por ejemplo, la lavandina.

¿Cómo evitar las enfermedades transmitidas por los alimentos?

Si comprás:

  • Observá que las carnes sean frescas, de buen aspecto, color y olor.
  • Los pescados deben tener las escamas firmes, ojos brillantes y agallas rojas.
  • Si las latas de conserva están hinchadas, abolladas u oxidadas, hay que descartarlas.
  • Las frutas y verduras deben encontrarse en buen estado.
  • Revisá siempre el rotulado. Detenete en la fecha de vencimiento.

Si descongelás

  • Hacelo bajo un chorro de agua, en microondas o en el refrigerador.
  • No vuelvas a congelar los alimentos.
  • Nunca descongeles los alimentos a temperatura ambiente.