La actividad física es una prioridad para el crecimiento sano de los chicos.

La actividad física es una parte fundamental en la vida de los niños, ya que les permite desarrollar un cuerpo fuerte y una mente sana. Por eso es esencial que su alimentación sea balanceada y que les provea de toda la energía que necesitan. La escuela cumple un rol fundamental para combinar una alimentación saludable con las actividades recreativas.

¿Qué papel juega la alimentación en la actividad física?

El cuerpo humano tiene el funcionamiento semejante al de una máquina. Los alimentos son nuestro combustible para vivir y son los que nos proveen la energía. En este sentido, no hay alimentos buenos o malos, sino buenas o malas elecciones a la hora de comer. Generalmente, la comida más rica en energía (grasas y azúcares) es la más tentadora, pero también aportan muchas calorías y pocos nutrientes. El balance alimenticio es crucial para cumplir no sólo con las funciones básicas de vida (respirar y digerir), sino también para realizar una actividad física.

Beneficios de tener una actividad física frecuente en los chicos

La actividad física practicada de manera regular y programada en los niños y adolescentes les permite desarrollar habilidades motrices, cuerpos más fuertes, mantener su mente sana, pensar con más claridad, controlar el apetito, el peso, y disminuir la tensión emocional. En resumen, los hace sentir mejor y tener una vida más plena.

Beneficios fisiológicos:

  • Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta y diabetes.
  • Ayuda a controlar el sobrepeso, la obesidad y el porcentaje de grasa corporal.
  • Fortalece los huesos, aumentando la densidad ósea.
  • Fortalece los músculos y mejora la capacidad para hacer esfuerzos, sin fatiga.

Beneficios psicológicos:

  • Mejora el estado de ánimo.
  • Disminuye el riesgo de padecer estrés, ansiedad y depresión.
  • Aumenta la autoestima y proporciona bienestar psicológico.

Beneficios sociales:

  • Fomenta la sociabilidad.
  • Aumenta la autonomía y la integración social (estos beneficios son especialmente importantes en el caso de discapacidad física o psíquica).

Beneficios adicionales en la infancia y la adolescencia:

  • Contribuye al desarrollo integral de la persona.
  • Controla el sobrepeso y la obesidad.
  • Mejora la mineralización de los huesos y disminuye el riesgo de padecer osteoporosis en la edad adulta.
  • Mejora la maduración del sistema nervioso motor y aumenta las destrezas motrices.
  • Mejora el rendimiento escolar y la sociabilidad.

Actividad física en la escuela

Qué promedio de actividad física es el ideal para los escolares.

Los chicos en edad escolar necesitan aún más actividad física que los niños que comienzan a caminar y los de edad preescolar. No importa si las actividades son de tipo estructurado como en el caso de las clases de educación física, o espontáneas como en el caso del juego en el recreo.

Es ideal que los pequeños requieran:
60 minutos de actividad física por día.
Por lo menos una hora adicional de actividad que no sea de tipo estructurado y que preferiblemente sea “divertida”: pasear al aire libre, realizar juegos que les exija moverse como “la búsqueda del tesoro”, “las escondidas” o “ la mancha”.
Limitar a no más de dos horas las actividades sedentarias durante el día.
Incentivos para realizar actividades que impliquen movimiento.

¿Qué actividades se pueden hacer con los niños en edad escolar?

El juego es la actividad física más común entre los chicos. Al jugar están haciendo ejercicio sin darse cuenta. No se debe esperar que los niños realicen ejercicios en forma de rutina como los adultos (ej. caminar seis kilómetros todos los días y levantar pesas). De hecho, no deben levantar pesos pesados de ninguna manera antes de la pubertad, dado que se pueden dañar significativamente los huesos y tendones que están creciendo.
También se los debe excluir de aquellos deportes que requieran un desarrollo excesivo de fuerza física.

Guía de actividades que pueden considerarse ejercicio

  • Bailar.
  • Andar en bicicleta.
  • Caminar, hacer excursiones al campo.
  • Jugar al voleibol, fútbol, natación, gimnasia, etc.
  • Jugar al aire libre o en el patio de recreo con amigos.
  • Saltar a la soga, al elástico.
  • Jugar a la rayuela, a la mancha.
  • Trepar a los árboles.
  • Tocarse los dedos de los pies doblando la cintura.

Algunas tareas cotidianas también se consideran ejercicio:

  • Caminar y pasear.
  • Subir y bajar escaleras.
  • Ayudar con las tareas de la casa o en el parque (ordenar su cuarto, doblar la ropa lavada, lavar el coche, barrer, regar el pasto, rastrillar o recoger hojas, etc.).
  • Jugar con el perro.

Moverse en la escuela.

La escuela es el principal espacio para fomentar la actividad física. Todas las escuelas deberían brindar la oportunidad de actividades físicas que favorezcan su desarrollo. Como por ejemplo:

  • Las que son apropiadas y divertidas para los niños de cualquier nivel de habilidades (inclusive con discapacidades diferentes) y no limitarse a los deportes competitivos o clases de educación física.
  • Aquellas que resulten atractivas para ambos sexos de distintas edades.
  • Que puedan servir como base para incorporarlas como un hábito para toda la vida.
  • Que puedan realizarse todos los días.
  • Fomentar las que se realicen en un entorno seguro.