Dieta = proteínas. Una ecuación que no siempre es la correcta.

Esa dieta con la que pretendemos perder esos kilos de más que nos quedaron después de las vacaciones, o bien acompañar la actividad física con la que buscamos ganar masa muscular, sin duda requiere de un adecuado plan de alimentación; pero, ¿estamos seguros de entender qué necesita nuestro cuerpo?

En los últimos tiempos, se ha popularizado la idea de que una dieta rica en proteínas es lo más recomendable. Sin embargo esto puede traducirse en un error de nutrición.

La comida que consumimos está formada por 3 principios nutritivos: los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas. Cada grupo aporta energía en forma de calorías, pero además nos sirven para generar y mantener la salud de nuestro organismo.

Los hidratos de carbono, entre los que están los azúcares y los almidones, son nuestra principal fuente de energía. Cuando nos privamos de ellos en nuestras comidas, algo que se considera saludable, en realidad nos estamos quitando combustible básico, por lo que nuestro cuerpo se ve obligado a utilizar uno alternativo; éste no es la grasa como pensamos, sino que son las proteínas.

El consumo de grasas, que tiene tan mala prensa, es en verdad un error de concepto. Si bien las grasas acumuladas en exceso se traduce en aumento de peso, la falta de las mismas puede hacer que nuestro cuerpo no tenga lo necesario para elaborar hormonas, o para que se desarrolle adecuadamente nada menos que un órgano esencial como el cerebro.

Finalmente, las proteínas, las vedettes de las dietas, son imprescindibles para elaborar muchas de las piezas fundamentales del organismo, por ejemplo, los músculos que representan el 40% del peso del cuerpo.

Pero el organismo tiene un mecanismo perfecto que la mayoría de las personas no sabemos percibir. Las proteínas son reguladas muy estrictamente por nuestro cuerpo. La falta de las mismas en las comidas nos lleva a un problema de salud que puede ser muy severo, hasta alcanzar la desnutrición.

Entonces, resulta positivo comer proteínas en exceso ¿o no?

La respuesta es no. Las proteínas vienen a cubrir necesidades de nuestro cuerpo, pero no deberíamos abusar de su ingesta porque el exceso se elimina automáticamente y ésa es una función de los riñones.

Si consumimos mucha cantidad de proteínas, exigimos de más a los riñones y podemos llegar a dañarlos, con consecuencias irreversibles.

Por lo tanto, debemos ser cautos a la hora de elegir qué y cómo nos alimentamos: debemos consumir platos variados, con todos los tipos de alimentos: vegetales, frutas de todos los colores, cereales (preferentemente integrales), carnes, huevos, lácteos, aceite. De todos ellos, nuestro cuerpo va a seleccionar los principios nutritivos que necesita para tener una vida más saludable.

Incluso si nos sobra peso, comiendo de todo y variado, pero con la regla de consumir en menor cantidad, lo reduciremos. Si queremos ganar masa muscular, la alimentación variada asociada a una rutina de ejercicios adecuada es la que nos llevará a conseguir los resultados buscados.
No hay alimentos malos y buenos; sólo hay cantidades adecuadas e inadecuadas.