¿Qué son los alimentos orgánicos?

En los últimos años se han hecho muy populares los alimentos llamados orgánicos, demostrando el interés de mucha gente por un cambio positivo en la alimentación y también la desconfianza en la seguridad y producción de los alimentos convencionales.

Un alimento orgánico no es lo mismo que un alimento natural. La diferencia está en su clasificación. Un alimento orgánico no solo se refiere al alimento en sí, sino a cómo fue producido.

Aunque estos términos con frecuencia son intercambiables, tienen diferentes significados.

  • Los alimentos orgánicos son cultivados sin pesticidas artificiales, fertilizantes o herbicidas.
  • Los alimentos naturales están libres de ingredientes sintéticos o artificiales (aditivos).
  • “Alimentos saludables” es un término general que se puede aplicar a los alimentos naturales u orgánicos, o a los alimentos regulares que han pasado por menos procesamiento de lo usual, como las harinas molidas en piedra o de grano entero.

Los alimentos orgánicos deben haberse sembrado y procesado haciendo uso de métodos de agricultura orgánicos, es decir, que reciclen los recursos producidos y promuevan la biodiversidad, dos elementos considerados claves en una agricultura sustentable del ambiente.

Las frutas y verduras orgánicas se producen sin pesticidas convencionales, fertilizantes químicos, no han sido modificados genéticamente, generalmente provienen de suelos balanceados en los que crecen plantas fuertes y ricas en nutrientes. Los animales crecen en espacios amplios y aireados. Idealmente se alimentan de pasturas, y en el caso de las aves comen libremente plantas e insectos que encuentran a su paso, o en su defecto, son alimentados con granos que no han sido modificados genéticamente. Y lo más importante, no les son suministradas hormonas y antibióticos para su subsistencia y crecimiento.

Originalmente todos los alimentos eran “orgánicos”. Crecían y eran preparados sin pesticidas, herbicidas, fertilizantes químicos, hormonas o radiaciones. Los alimentos no eran refinados, ni total o parcialmente procesados. Desde la Segunda Guerra Mundial y con el advenimiento de las granjas químicas y el procesamiento, se le eliminaron a los alimentos en la mayor parte del mundo, muchos nutrientes y minerales importantes.

Para sanar al hombre, hay que sanar la tierra

Rudolf Steiner

El gobierno federal de los EE.UU. se encuentra en camino de promulgar una ley que definiría a los productos orgánicos en cuatro categorías:

  • "100 % orgánicos": son aquellos productos sin ingredientes no orgánicos.
  • "Orgánicos": para los productos con un 95 % de los ingredientes de tipo orgánico
  • "Hechos con productos orgánicos": para los productos realizados entre un 50 y 95 % con ingredientes orgánicos.
  • "Productos con menos del 50 %": de los ingredientes orgánicos, se deberá especificar cual es orgánico.

Este debe ser un ejemplo a tener en cuenta de modo tal que la situación sea más clara y el consumidor pueda saber qué tipo de producto elige.

Desde el punto de vista nutricional, en los alimentos orgánicos no se pudo demostrar, científicamente, ventajas sobre el sabor, seguridad y valor nutricional.

Desde el punto de vista legal, un producto orgánico es aquel que está certificado por una autoridad competente. En Argentina, la Cámara de Certificadoras nuclea a las empresas habilitadas por el Estado para tal fin. Y se define como orgánico un sistema de producción diferenciado cuyo resultado es un alimento libre de químicos y sustancias tóxicas reales o potenciales para la salud humana.

¿Cómo afecta todo esto a los niños?

Los bebés y los niños son cuatro veces más susceptibles que los adultos a componentes químicos y los absorben más fácilmente. Además, sus órganos están en desarrollo y el sistema digestivo no es capaz de romperlos y posteriormente eliminarlos. Algunas de estas sustancias pueden bloquear la absorción de nutrientes vitales para un crecimiento y desarrollo saludable.

A pesar de esto, es muy importante no dejar de darle de comer frutas y verduras a un bebé por miedo a los químicos y pesticidas. Está comprobado que el impacto negativo de que un niño no tenga una dieta variada, balanceada y colorida es mucho mayor al riesgo potencial que representan este tipo de sustancias.

De acuerdo con el Environmental Working Group (www.ewg.org) hay una lista de 12 frutas y verduras que exceden los niveles químicos tolerables para la salud humana, esto son: manzanas, pimientos, zanahorias, apio, cerezas, uvas, col rizada verde, lechuga, espinaca, mandarinas, duraznos, peras, frutillas. También existe una lista de productos con baja toxicidad que son: espárragos, palta, brócoli, repollo, berenjena, kiwi, mango, ananá, pomelo, cebolla, choclo, sandía.

La mayor desventaja que presentan los productos orgánicos es el precio, Si no pudiésemos comprar todas nuestras frutas y verduras orgánicas, al menos podemos seleccionar y darle preferencia a las que se encuentran en la lista con menores niveles de toxicidad, así ahorraríamos dinero y nos alimentaríamos de manera más saludable.