Variaciones de la Microbiota Intestinal según la edad.

* Esta nota es un resumen objetivo elaborado por el Comité de Redacción Científica de SIIC sobre la base del artículo Probiotics and Prebiotics and Health in Ageing Populations.

En los adultos sanos, las bacterias que colonizan el colon proveen nutrientes y energía al fermentar determinados componentes de la dieta no digeribles. Es necesario que exista un equilibrio entre las especies microbianas del intestino grueso para que el metabolismo y la inmunidad del huésped se mantengan saludables. Cuando ese equilibrio se altera la salud puede afectarse debido al aumento de la inflamación y las infecciones intestinales. Esos cambios se han asociado con la enfermedad inflamatoria intestinal, el colon irritable, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer colorrectal.

La mayor parte de las bacterias del colon son anaerobios que cumplen variadas funciones metabólicas, como la fermentación de carbohidratos y la formación de ácidos grasos de cadena corta (AGCC).

Como las colonias bacterianas intestinales también incluyen gérmenes que provocan efectos adversos en el huésped, el balance entre los beneficios y los efectos indeseados depende de la distribución y diversidad de los gérmenes presentes, y de los productos metabólicos producidos por las especies que componen la colonia bacteriana propia de cada individuo.

Existe cada vez mayor consenso acerca de que el equilibrio microbiano del intestino grueso puede alterarse durante el proceso de envejecimiento, acelerando la aparición de enfermedades. Diferentes factores del modo de vida y la alimentación de las personas mayores de 65 años influyen en la composición de las colonias microbianas intestinales, entre ellos la inmunosenescencia, que se ha relacionado con una microbiota intestinal distal alterada.

Se han producido grandes avances en la identificación de las especies dominantes en el intestino grueso y sus funciones en el metabolismo del huésped. Ha mejorado el conocimiento del impacto de la dieta, los prebióticos y los probióticos en la composición microbiana del colon humano, hechos importantes para comprender cómo mantener una función intestinal saludable en una población formada por un porcentaje de ancianos en aumento.

Uno de los aspectos destacados es que el envejecimiento de la población se está convirtiendo con rapidez en una prioridad de la salud pública a nivel global. Por primera vez en la historia el número de personas mayores de 65 años superará en número a los menores de 5 años. El cambio demográfico hace necesario mejorar la calidad de vida de los ancianos y amortiguar el exceso de requerimientos y costos de los servicios de salud.

Perspectivas

Los cambios en la conformación de la flora bacteriana intestinal se comportarían como indicadores de envejecimiento. Los ancianos cuyas dietas tienen mayor calidad y viven en un entorno comunitario tienen una microbiota diferente de aquellos que viven en instituciones.

Uno de los avances logrados en el área fue comprender que, además de los probióticos, los prebióticos podían beneficiar el funcionamiento intestinal de los adultos mayores. Algunos productos dietarios que mejoran la fermentación en el colon podrían ser beneficiosos para los ancianos, al aumentar los niveles de ácidos grasos de cadena corta y por esa vía mejorar la función de barrera contra gérmenes que producen enfermedad, mejorando además la motilidad colónica. Un mayor conocimiento y comprensión de los mecanismos de intercambio entre el huésped y la microbiota podría contribuir al diseño de nuevas estrategias nutricionales para los ancianos.

De acuerdo con el Environmental Working Group (www.ewg.org) hay una lista de 12 frutas y verduras que exceden los niveles químicos tolerables para la salud humana, esto son: manzanas, pimientos, zanahorias, apio, cerezas, uvas, col rizada verde, lechuga, espinaca, mandarinas, duraznos, peras, frutillas. También existe una lista de productos con baja toxicidad que son: espárragos, palta, brócoli, repollo, berenjena, kiwi, mango, ananá, pomelo, cebolla, choclo, sandía.

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